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Practica el autoliderazgo

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autoliderazgo

Todas las habilidades con las que un buen líder ayuda a su equipo, ¿puede usarlas también para enriquecerse él mismo como profesional? Creo que en la mayoría de las ocasiones sí. Es lo que se conoce como autoliderazgo. Aunque la palabra pueda parecer contradictoria en un principio (¿acaso el liderazgo no debe estar, por definición, referido a terceras personas que son lideradas?), cobra todo el sentido si analizamos el concepto con detenimiento.

Qué necesitas para ser tu mejor líder

En psicología, el autoliderazgo se refiere a la capacidad de controlar la propia vida. Cuando se practica el autoliderazgo, uno no está expuesto a acontecimientos y factores externos, sino que tiene en sus manos las riendas de su felicidad y sus éxitos futuros.

Mi primera reflexión es la siguiente. ¿Qué aporta un buen líder al equipo? Por ejemplo, una buena gestión de las capacidades de cada persona (detección de fortalezas), atención a las necesidades de cada uno al tiempo que se protegen los objetivos, gestión de las expectativas, reparto adecuado de las tareas…

¿Acaso esas no son habilidades que uno puede también trabajar en relación a su propio trabajo?

El autoliderazgo consistiría así en:

  • Detectar tus puntos fuertes y débiles (autoconocimiento).
  • Ser consciente de tus capacidades de forma objetiva.
  • Establecer de forma clara tus objetivos.
  • Desarrollar un plan realista y ordenado para realizarlos. Un buen truco es el de marcarse metas próximas y no demasiado amplias o abstractas.
  • Planificar bien las tareas específicas que responden a ese plan y esos objetivos.
  • Ser proactivo en lugar de esperar a que otros definan las cosas por ti.
  • Tener habilidades de evaluación de objetivos y procesos.

Es decir: para poner en orden todos esos asuntos, no siempre tienes que esperar que sea un líder el que venga a indicarte el camino. Gran parte del desarrollo de tu trabajo depende de ti, y tener claros los puntos comentados anteriormente facilitará el trabajo a aquellos líderes que lleguen para coordinar equipos cuyos miembros ya han hecho una consultoría previa de autoliderazgo.

Me gusta esta clasificación de las habilidades del autoliderazgo en cinco aes: autoconocimiento, autoestima, autonomía, autogestión y automotivación.

Los valores asociados al autoliderazgo

Un líder, a menudo, lo es no tanto por lo que es o clama como por las sensaciones que despierta en los otros. Una persona carismática transmite confianza. Se oye mucho la expresión “líder natural”: se refiere a aquellas personas que no son líderes porque les hayan otorgado un determinado puesto o las hayan puesto al frente de un equipo, sino porque el propio equipo las ha reconocido como líderes. Los miembros del equipo suelen considerarlas personas fiables, con conocimiento sobre las áreas que les corresponden, con criterio para tomar decisiones en beneficio del grupo y con un alto grado de objetividad. Por eso deciden ponerse en sus manos.

Volvamos al autoliderazgo. ¿Cuál sería la traducción a nuestro ámbito individual de esas cualidades que transmiten los líderes naturales? Más allá de las habilidades profesionales, ¿qué valores humanísticos tiene una persona que hace gala de un buen autoliderazgo?

  • Se fía de sus propias impresiones. Su escala de valores es firme.
  • Toma sus decisiones con confianza y no duda después de tomarlas.
  • Escucha a los demás y adopta aquellos puntos de vista que le convencen, pero tiene una opinión propia formada y sólida.
  • Tiene una buena autoestima y se ve capaz de asumir retos difíciles.
  • Gestiona bien sus expectativas.
  • No tiene síndrome del impostor. Sabe lo que vale.
  • Está conforme y satisfecho con lo que hace.
  • Se adapta bien a los cambios. Es resiliente.
  • Gestiona bien sus emociones y da la importancia justa a los fracasos. Tiene autocontrol

Lo mejor: el autoliderazgo se puede entrenar

Tras todo lo visto, podríamos considerar que el autoliderazgo es una característica deseable en el líder de cualquier equipo. Quien no lleva las riendas de su propia vida, difícilmente podrá poner orden en proyectos que conciernen a varias personas.

Lograr el autoliderazgo no tiene que ver con el éxito material, sino con el bienestar emocional. Con la forma de relacionarte con tu situación, tus decisiones y sus consecuencias.

Algunos expertos en coaching y psicología recomiendan entrenar el autoliderazgo estableciendo metas realistas, diseñando un plan para llevarlas a cabo que solo dependa de uno mismo y realizando sucesivas evaluaciones del progreso de dicho plan.

Otra sugerencia consiste en buscar aliados para cumplir tu plan al igual que un buen líder busca los mejores recursos humanos en su organización. Forzarte a detallar los planes y a poner fechas límite para cumplirlos son otras herramientas que pueden ayudarte a coger las riendas. Por último, existen profesionales del autoliderazgo que te pueden acompañar en ese camino dándote algunas claves por las que comenzar.

Empieza hoy mismo

Dicho todo esto, ¿crees que practicas el autoliderazgo? ¿Eres una de las personas en quien más confías o dependes siempre de otros para avanzar? ¿Gestionas tu vida y tu trabajo como los buenos CEOs llevan la batuta de sus empresas?

Sin duda, es una reflexión que todos deberíamos hacer de vez en cuando para convertirnos en personas merecedoras de guiar nuestro propio camino.

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Luis Pardo Céspedes

CEO de Sage para España y Portugal. Mi pasión es hacer crecer negocios, PYMES y personas a través de digitalización, innovación y liderazgo. Mi último libro trata sobre #humanismodigital.

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