Uncategorized

Humanismo digital: no al ‘zombieness’

Compartir
zombieness

Hay una consecuencia de la tecnología que me parece especialmente fresca y llena de vida: me refiero al ecosistema emprendedor y de startups, a ese delicioso movimiento que se ha creado, tan saludable para la economía y el empleo, que lo está poniendo todo patas arriba a golpe de espacios de coworking, aceleradoras y, sobre todo, buenas ideas.

Lo que más me interesa del ecosistema de startups digitales son las personas que lo sustentan. Detrás de tanta tecnología palpita un humanismo implacable. Personas jóvenes en la mayoría de los casos que se alejan del prototipo de millenial conformista o inactivo; personas audaces, enérgicas, decididas, incansables. Tienen todo mi respeto porque no las tienen todas consigo en cuanto a ayudas, se enfrentan a una competencia feroz, y aún así no pueden pensar en nada que no sea seguir adelante, hacer lo que desean y hacerlo de la mejor forma posible.

Para que una empresa se internacionalice hace falta antes que se haya asentado, y antes de eso que alguien haya tenido una buena idea y se haya atrevido a plantar la semilla. Ninguna gran corporación existiría sin este riesgo inicial, sin ese “vamos a por todas” que alguien tiene que pronunciar.

Y después de un adecuado arranque, ya dentro del día a día de las empresas, son también estas personas brillantes de espíritu joven las que impulsan los cambios cuando son necesarios, las que idean algo para minimizar los costes, las que siguen manteniendo el barco a flote.

Es el mejor momento para que se desarrollen estos perfiles profesionales: la tecnología facilita el desarrollo de startups, la detección de nichos de negocio, la comunicación a través de canales más baratos y con más alcance que nunca. Parece imposible no ser de esta manera en un entorno tan propicio para ello, ¿verdad?

LA ENERGÍA ANTAGÓNICA

Pero existe una fuerza radicalmente contraria a este despliegue de energía y pasión. Yo lo llamo zombieness, que es una combinación de las palabras “zombie” y “business” (negocio). Es un estado de hastío, de inercia, en el que caen algunos negocios. Son aquellos a cuyos dirigentes el avance les da pereza. Los que prefieren que algo funcione a duras penas (“virgencita, que me quede como estoy”, como clama el dicho tradicional) y no son capaces de comprender que las cosas, si no evolucionan, se terminan apagando.

Aquellos que no quieren evolucionar con el resto del entorno son vistos como muertos vivientes por todos los demás actores: desde los competidores hasta los propios clientes.

Como explico en mi libro Viaje al centro del humanismo digital, es imposible sobrevivir sin dinamismo. Quedarse quieto es lo mismo que morir. Puede parecer que si no hacemos nada nos quedaremos como estamos, pero eso es solo una ilusión. Para mantenernos en nuestra posición tenemos que avanzar, al menos, al ritmo que lo hace el entorno. Es algo así como la devaluación constante  del dinero: si tú tienes mil euros y los metes en un colchón, no esperes seguir teniendo mil euros dentro de diez años. Los tendrás, pero ese importe será una cantidad insignificante en el nuevo contexto.

Lo mismo pasa con el mundo profesional. Tienes que ir mejorando tus competencias y renovando tu energía porque esa “inflación” está teniendo lugar a tu alrededor de todos modos. Si no cambias, no esperes mantenerte en el mismo sitio, y menos aún en uno mejor.

Algunas empresas se han digitalizado por convencimiento (siempre será la mejor opción) y, otras, por pura competitividad: quienes no lo hagan, sucumbirán.

Desgraciadamente, en nuestro país aún hay mucho zombieness. Gran parte de las pymes no tienen un plan de transformación claro, solo un 15 % opera en la nube… Podemos llevarnos las manos a la cabeza o podemos ver estas cifras como una magnífica oportunidad de mejora.

Da igual cómo haya empezado la carrera: en las próximas vueltas, se pondrán por delante los que aprovechen las oportunidades que la tecnología está poniendo en bandeja, los que no permitan que su negocio entre en un estado latente mientras los demás pasan a su lado a gran velocidad.

0 Comments
Compartir

Luis Pardo Céspedes

Consejero Delegado - EVP Sage Iberia. Mi pasión es hacer crecer negocios, PYMES y personas a través de digitalización, innovación y liderazgo. Mi último libro trata sobre #humanismodigital.

    Responder tu comentario:

    Tu email no será publicado. Los campos requeridos están marcados.*