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Innovar en la pyme o el hábito diario de mejorar la competitividad de las empresas

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Siempre hay una forma mejor de hacer las cosas, tanto en la vida como en los negocios. Cuando hablamos de gestionar una pyme, hacerlo mejor significa, trabajar más rápido y obtener los mayores beneficios. Mejorar, para la pyme, significa innovar. Sin embargo, muchos empresarios piensan aún que innovar es sólo aplicar las nuevas tecnologías y los últimos avances en I+D a su negocio.  Desde mi punto de vista, innovar en la pyme es mucho más. Consiste en redefinir y optimizar los procesos para hacerlos más competitivos.

Innovar en la pyme es responsabilidad  del dueño del negocio. Es clave para cualquier empresa. Su importancia trasciende a todas las áreas, desde  operaciones y producción o finanzas hasta planificación, recursos humanos y marketing. Esta trascendencia debería traducirse en implicación dentro de los equipos. Sin embargo, es otra la realidad. En las pymes, muchas de las tareas relacionadas con la innovación las realiza, directamente el dueño o están a cargo de un único trabajador pluriempleado.

A mi juicio, si el dueño de la pyme entendiera la innovación como un proceso continuo de cambio, el resto de la compañía interiorizaría esta visión. Comprendería que innovar significa buscar la máxima ventaja competitiva. Las pymes tienen enormes ventajas a la hora de innovar respecto a las compañías de gran tamaño gracias a su mayor dinamismo, flexibilidad interna y capacidad de reacción ante las cambiantes circunstancias. Gracias a su capacidad de respuesta.

Sin embargo, muchos pequeños y medianos negocios se permiten sentirse intimidados por la idea de innovar, incluso por la palabra emisma. A pesar de las ventajas de las que se puede aprovechar la pyme a la hora de innovar,  las barreras suelen ser:

  • Falta de especialistas cualificados en el negocio.
  • Escasez de tiempo y recursos para identificar y usar fuentes externas de información, técnicas y conocimiento científico.
  • Dificultades para atraer capital, sobre todo capital riesgo. A esto podemos añadir la incapacidad de la pyme para diversificar el riesgo entre proyectos diferentes.

Para superar barreras, la pyme tiene quedar dos pasos básicos en el proceso de innovación. El primero es emplear una estructura de apoyo para mejorar la gestión del desarrollo, el acceso a la información, los procesos de toma de decisiones, la generación de conocimiento y procedimientos y la autonomía. Esta estructura de apoyo se fundamenta en un pilar básico: tecnología capaz de gestionar el cambio y que permita controlar la implementación optimizada de procesos de innovación como las herramientas de gestión o ERP y el conocimiento del cliente o tecnologías CRM.

El Segundo paso consistiría en crear el propio proceso. Si la innovación es un proceso vinculado al cambio, definir un proceso formal podría resultar no ser la forma más adecuada para abordarlo. Pero, si nos paramos a pensar, implementar un proceso podría asegurar un mayor grado de éxito y conducirnos a un aumento del impacto positivo en la sostenibilidad  de la compañía y su competitividad.

Considero que todas las compañías, con independencia de su tamaño, necesitan recordar que la innovación no se limita a los productos, los servicios, la tecnología o el pensamiento creativo. Crear un nuevo iPad no siempre es la meta.  Hay verdaderos centros de innovación para entender por qué un usuario no puede solucionar de forma adecuada un problema o para desarrollar un modelo innovador de negocio. Los últimos años nos han demostrado que todas las empresas deben estar abiertas al cambio. Corren grandes tiempos para el cambio, buenos tiempos para la innovación.

2 Comments
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Luis Pardo Céspedes

    2 Comentarios

    1. Ramiro
      julio 6, 2015en7:37 am

      «Muchos pequeños y medianos negocios se permiten sentirse intimidados por la idea de innovar.»

      Estoy de acuerdo Luis. Creo que entre las características básicas de un innovador ha de constar la VALENTÍA. Ser valiente nos ayuda a mantener el rumbo.

      Por otro lado, se puede innovar de muchas maneras. Solo basta dar un vistazo en la cadena de valor para encontrar multitud de aspectos que pueden mejorarse. La innovación nos puede permitir ahorrar costes y tiempo (ser más eficientes) o captar/convertir más oportunidades (negocios más eficaces).

      Optimizar procesos mediante herramientas informáticas siempre ha sido mi pasión (desde muy pequeño!). Esto es muy importante porque nos hará más agradable y rápida la gestión, impactando positivamente en la experiencia de todos.

      Esa transformación digital tiene sus pasos. Desde luego si aún andamos rodeados de papel y agendas, nos lo tenemos que hacer mirar.

      • editor1
        julio 7, 2015en12:13 pm

        Estoy de acuerdo contigo, Ramiro. A veces los pequeños cambios son los que marcan la diferencia y nos hacen crecer. Hay que ser valientes y afrontar la innovación como necesidad, como reto. Muchas gracias por tus comentarios, un cordial saludo

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