Management y talento

Líder digital: los jefes ya no existen

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Las reglas del juego han cambiado y el liderazgo tradicional ha muerto. El líder digital no basa su liderazgo en el autoritarismo como los jefes de antaño, sino en sus conocimientos, competencias, aptitudes y actitudes. La transformación digital y la incorporación de la generación millennial al mercado laboral han cambiado la forma de liderar y de gestionar equipos. Ya no queremos jefes, buscamos auténticos líderes.

Las empresas se enfrentan a un gran reto, la digitalización, y esta meta exige una nueva generación de líderes que entienda en qué consiste el cambio, cómo afecta a la propia compañía (a empleados, proveedores y clientes) y cómo está transformando el entorno (el mercado, la industria y el marco legal).

Pero los nuevos líderes digitales no sólo tienen que entender el cambio, tienen que predicar con él e inspirar a los equipos de trabajo. Como compañía, puedes realizar grandes inversiones en incorporar la tecnología más puntera, pero no servirá de nada si los empleados no entienden el cambio y no han recibido formación.

El líder digital, necesario para evolucionar hacia la empresa digital

Los jefes, ahora denominados líderes, tienen un doble reto transformador: deben primero emprender su propia transformación para poder ser motor del cambio e inspirar a los equipos y que éstos evolucionen digitalmente con la empresa. Sólo así se logra ser una empresa digital, con equipos de dirección y colaboradores comprometidos con la transformación digital.

En este punto de inspiración, los líderes tienen la labor fundamental de la gestionar la incertidumbre. Los cambios generan miedo y el equipo directivo tiene la misión de comunicar, de explicar en qué va a consistir el cambio y cómo va a afectar a la plantilla. El líder digital debe transmitir seguridad y confianza.

Sin embargo, ser una compañía digital es mucho más que implementar tecnología y automatizar procesos. El objetivo es que la empresa adquiera los conocimientos y tenga las herramientas necesarias para desarrollar su negocio en el mercado digital.

Ser digital implica entender que las dinámicas de trabajo han cambiado y que no sólo los empleados necesitan adquirir nuevas competencias para adaptarse, sino que la propia empresa debe cambiar y adaptar su cultura al escenario digital.

Nuevo talento, nuevas exigencias

La incorporación de la generación millennial al mercado laboral supone un desafío para el liderazgo tradicional y ha tenido un gran impacto en el cambio de cultura empresarial. Las aspiraciones de los millennials en el trabajo son muy distintas a las de mi generación o las de la generación de mis padres y, por ello, cambian sus exigencias hacia las empresas a la hora de incorporarse a un puesto de trabajo.

Los millennials ya no se comprometen con una marca como antaño, sino que el cambio laboral es muy común en su generación. El tiempo personal es fundamental para ellos y no dan tanta importancia a la retribución económica, sino que buscan el bienestar a través de otros aspectos como la flexibilidad horaria, el trabajo colaborativo y la responsabilidad social corporativa (RSC) de la empresa.

Como vemos, los líderes digitales tienen el reto de gestionar equipos multidisciplinares y fomentar la colaboración entre los diferentes talentos que los integran y sus distintas inquietudes. Trabajamos interconectaos, ya no hay éxitos individuales, son éxitos colectivos.

La mezcla intergeneracional de viejennials y millennials tiene un enorme potencial para la empresa que debe ser explorado y explotado. La diversidad es el ingrediente secreto de la innovación, son dos elementos inseparables, y la diversidad cultural y de talento es muy enriquecedora para los equipos de trabajo y para la compañía en su conjunto.

Líderes digitales: equipo de gobierno de la transformación digital

En la época de lo colaborativo, el intercambio entre líderes digitales es también una parte fundamental del liderazgo. Plataformas como WomenCEO, formada por mujeres empresarias y directivas cuyo objetivo es promover el acceso de las mujeres a los puestos de alta dirección y consejos de administración, tienen un impacto muy positivo tanto para la empresa como para el líder en términos de reputación e impacto.

Otro gran ejemplo es CEO Clubs International, que desembarcó en España hace un año, a la que pertenecen unos 35.000 consejeros delegados de 18 países y cuyo fin es compartir experiencias entre ellos para mejorar la rentabilidad en sus empresas.

En definitiva, los nuevos líderes digitales son el equipo de gobierno de la transformación digital. El líder digital debe ser inspirador, proactivo, comprometido, impulsor tecnológico, disruptivo, cercano y con una visión estratégica.

En este nuevo contexto, el respeto y la admiración no son conceptos que van intrínsecos a la palabra “jefe” como ocurría antes, sino que deben ser trabajados y conseguidos. El líder digital no basa su liderazgo en el autoritarismo, sino en su valor añadido.

Termino el post con una mención especial para todos los premiados y finalistas de los Movers & Shakers Awards de Barcelona International Business Club. Como parte del jurado, tuve el honor de otorgar el premio a Digital Business a David Arroyo Sierra, miembro del consejo de Tradeinn. El liderazgo digital del CEO y de su equipo constituyó una parte decisiva de la valoración y decisión final. A todos, ¡enhorabuena por vuestro ejemplo de liderazgo!

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Luis Pardo Céspedes

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